miércoles, 16 de abril de 2008

DOS PALABRAS


DE: ALFONSINA STORNI


Esta noche al oído me has dicho dos palabras
comunes. Dos palabras cansadas.
De ser dichas. Palabras.

Que de viejas son nuevas.
Dos palabras tan dulces, que la luna que andaba
filtrando entre las ramas
se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras
que digo sin quererlo ¡Oh! que bella, la vida
tan dulces y mansas
que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman,
tan dulces y tan bellas,
que nerviosos mis dedos,
se mueven hacia el cielo imitando tijeras, ¡oh!,
mis dedos quisieran
contar estrellas.

6 comentarios:

Kim Basinger dijo...

Hoy estoy tremendamente triste, y sin ningún motivo aparente, es uno de esos días en que necesitaria que alguien me dijese al oido dos palabras, que me hiceran sentir la calidez de los seres humanos.

Franziska dijo...

No puedo evitarlo, tengo que felicitarte por la elección que haces de los poemas.

Dos palabras sencillas, pueden ser tan tiernas y hasta más eficaces que cualquier declaración. Es la modulación de la voz la que le da vida e importancia a la palabra.

Campanita de BarZaires dijo...

Kin Basinger, no me gusta que nadie esté nunca triste, estas rodeada de gente que te quiere, estoy segura pero además los amigos blogeros que andamos por aqui, estamos siempre cerquita pese a las distancias...y te queremos.
Un beso con el corazón.

Campanita de BarZaires dijo...

Gracias Franciska por tus cariñitos, dos palabras muchas veces hacen mucho o hacen todo, la sensibiidad se gana con la ternura y todos nos sentimos mucho mejor cuando las recibimos, me encanta tu forma de expresar las cosas.
Un beso.

Tesa dijo...

Despues de un soneto tan fresco y bello que habla de porque queremos, porque sí. Eso le digo yo a mi chico, porque a él, porque sí, me quedo a escuchar un poco de música.

Me voy con un sonrisa. Un dúo perfecto, campanita, música y poesía.

Besos,

Campanita de BarZaires dijo...

Gracias Tesa, me alegro que te vayas asi con una sonrisa y que vuelvas siempre sonriendo, las tirstezas las tenemos que dejar siempre afuera.
Un beso grande.